El impacto de la violencia vicaria en la salud mental

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Violencia Vicaria

La violencia vicaria es aquella forma de violencia en la que se perjudica principalmente a las mujeres dañando a las personas más preciadas para ella como pueden ser sus hijas e hijos, madres, padres, hermanos, sobrinas, etc.

De esta manera, quien ejerce este tipo de violencia espera perpetuar el maltrato asegurando un daño permanente y seguro, para continuar obligando a la mujer a ceder a sus peticiones porque tiene identificado que el mayor bien para la mujer son sus seres queridos.

El término violencia vicaria lo acuñó en primera instancia la psicóloga Sonia Vaccaro, hace casi una década. El concepto se refiere a la concepción de «vicario» haciendo referencia a la sustitución de un individuo por otro en el ejercicio de una función.

Otras formas de llamarla son  “violencia vicaria, violencia por sustitución o violencia por interpósita persona. Es un neologismo aplicado en el ámbito de la violencia de género que denomina a una forma de violencia por la que una persona ataca a otra con el objetivo de causar dolor a terceros”.

En los casos de violencia de pareja, la persona que ejerce la violencia pasa por controlar, dominar, restar autonomía a la mujer, y en este caso no pudiendo ejercer este control sobre ella, se proyecta hacia los hijos e hijas. Con esto adquiere un control sobre los menores, vulnerando de esta manera a la pareja en cuestión y a la vez haciéndola sentir “culpable” del daño que sufren los terceros.

Así como en la violencia de pareja, quien la ejerce modifica su idea de la persona, la convierte en un instrumento, en un objeto y esto también ocurre con los menores, son de su pertenencia y una manera más de dañar a la pareja, dejan de ser personas para él convirtiéndolos en un instrumento para hacer daño. La Violencia contra la mujer-madre, es otra forma de maltrato infantil.

Desde el punto de vista legal 

Este tipo de violencia es tan recurrente, que no puede pasar desapercibida por las autoridades protectoras de los derechos de las mujeres y las legislaturas de los estados. Por ello, se trabaja en contemplar dentro de sus leyes, sanciones para quien realiza este tipo de acciones, es así, que al menos 10 estados de la república entre los cuales se encuentra Zacatecas, Baja California Sur, Sinaloa, Colima, San Luis Potosí, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Puebla y Yucatán, han adoptado el concepto de violencia vicaria.

De manera general, la ley identifica como violencia vicaria a la acción u omisión cometida por quien tenga o haya tenido una relación de matrimonio, concubinato o haya mantenimiento una relación de hecho o de cualquier otro tipo, por sí o por interpósita persona, que provoque la separación de la madre con sus hijos e hijas o de persona vinculada significativamente con la mujer a través de la retención, sustracción, ocultamiento, maltrato, amenaza, puesta o peligro o promoviendo mecanismos jurídicos o no jurídicos que retrasen, obstaculicen, limiten e impidan la convivencias, con el objetivo de manipular o controlar a la mujer y/o dañar el vínculo afectivo, ocasionando un daño emocional.  

La identificación de este delito ayuda a encuadrarlo en el delito de violencia familiar e incluso en algunos estados lo denominan con su nombre propio (Violencia Vicario), esto proporciona a las mujeres las herramientas legales para acudir a denunciar ante la Fiscalía o Ministerio Público más cercano a donde se comente el delito, para que sea investigado y sancionado. 

Además de las autoridades, existen asociaciones no gubernamentales que apoyan y protegen a las mujeres violentadas, proporcionando apoyo psicológico, legal y un refugio cuando no tienen donde vivir. Es importante concientizar sobre la importancia de realizar una renuncia para que estos casos no queden impunes y sean tomados en cuentas en los estadísticos que reflejen la verdadera situación de violencia de las mujeres.   

Efectos a la salud

Toda forma de violencia por supuesto genera impacto en la salud mental de quien la vive y sobrevive. Los efectos sobre los menores pueden ser diversos y estos pueden manifestarse en daños a nivel físico, psicológico o sexual. Muchos de los síntomas que se detectan en las mujeres víctimas de violencia se pueden presentar en los y las menores víctimas de la violencia vicaria como pueden ser:

-Daños físicos: desde lesiones leves hasta lesiones severas que incluyan la hospitalización e incluso la muerte del menor.

-Afectaciones psicológicas: trastornos de la alimentación, de la personalidad, trastornos del estado de ánimo, del sueño, conductas adictivas, bajo rendimiento escolar, dificultad para relacionarse de manera efectiva y conductas de riesgo, suicidio.

Detectar a tiempo la violencia vicaria es fundamental para proteger a los menores y a quienes estén viviendo este tipo de situaciones en donde se esté coartando su bienestar, libertad y calidad de vida.

Fuente de consulta

https://www.cop-cv.org/noticia/14197-violencia-vicaria-terribles-consecuencias-psicologicas-dificilmente-reversibles#.Y__HQHZBxD8

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