Evita la obesidad en tus mascotas

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Obesidad en mascotas

La obesidad, en mascotas, es uno de los problemas más frecuentes a los que actualmente se enfrentan los propietarios, y a su vez, esto representa un alto riesgo para mantener el bienestar de los animales de compañía. Al enfocarse en revertir la obesidad de los animales, sus cuidadores suelen dedicar tiempo, energía, atención y recursos económicos altos; al no conseguir el resultado esperado, pueden provocar frustración e influir en la toma de decisiones futuras. Por lo anterior, el conocer las diferentes estrategias que se pueden abordar, traerá consigo beneficios no sólo para la mascota, sino también para los miembros familiares con los que se relaciona.

La obesidad en las mascotas se define como la acumulación excesiva de tejido graso en el cuerpo de los animales y esto, a su vez, trae consigo riesgos de padecer diversas alteraciones u enfermedades. Hoy en día, esta situación tiene un gran impacto en la convivencia de los animales con sus cuidadores, debido a que no únicamente produce enfermedades de atención continua en los animales de compañía, sino que también genera una inversión económica destacada.

Por ello, se entiende que cuando no se consigue revertir la obesidad en la mascota, los propietarios se sientan frustrados y, por falta de información, adopten estrategias que provoquen consecuencias importantes que se sumarán a la lista de atención, para mantener el bienestar de los animales de compañía.

Se pueden considerar tácticas que promuevan el buen aprovechamiento de los alimentos o el abordaje apropiado para determinar el tratamiento de la obesidad. Por tal motivo, si tenemos una mascota con obesidad es importante considerar los siguientes aspectos:

• La alimentación: Es una de las principales causas que genera obesidad, por lo que conocer a detalle los productos que utilizamos en la dieta de nuestra mascota, puede ayudar a entender la manera correcta de utilizarlos. Los alimentos con calidad baja tienden a tener, en sus ingredientes, elementos que con mayor facilidad se transformarán en grasa; algunos alimentos, más allá de ser una comida por sí sola, sólo los convierte en aditamentos, por lo que necesitan ser combinados con otros alimentos e, incluso, utilizar suplementos.

• Hábitos de vida: Una mascota sedentaria, ya sea por su edad avanzada, por resultado de algún padecimiento o por las características de su naturaleza, tiende a tener mayor facilidad de acumular grasa, especialmente cuando la alimentación no es adaptada a las necesidades particulares del animal de compañía.

• Demostraciones de afecto: Es común que, en algún momento, los propietarios provean otras variantes de alimentación, fuera de la dieta normal de la mascota, con el objetivo de consentir y demostrar su aprecio por sus animales; no obstante, esta acción trae consigo el riesgo de sumar elementos nutricionales que el animal no requiera, lo cual, a la larga, fomenta el estado de obesidad.

• Cantidad de alimento: Los productos que son destinados a la alimentación de la mascota tienen en su empaque tablas de referencia para conocer la porción diaria de alimento que se les debe brindar. Sin embargo, debido a que cada alimento está elaborado con ingredientes y técnicas de preparación diferente, es conveniente tomar conciencia de la variación en peso y/o volumen, que puede existir de un alimento a otro. Las tazas de medir son un buen recurso para tomar las porciones de alimento adecuadas, siempre y cuando sea proveída por la misma marca.

• Frecuencia del consumo de alimento: Esta va a ser influenciada por la edad de la mascota, la raza, la actividad física y por la presencia de alguna alteración. En algunos casos, se puede dividir la porción de comida en varias raciones por día, evitando que el mayor consumo se haga en una sola exhibición.

• Valoración de la salud de la mascota: Padecimientos de naturaleza hormonal o conductual llegan a ser de suma importancia al momento de entender la causa de la obesidad. En este mismo aspecto, alteraciones que generen malestar y dolor en la movilidad del animal de compañía, son representativas para comprender conductas sedentarias en la mascota.

• Determinación del grado de obesidad: Esto se realiza mediante el análisis del peso y la condición corporal de la mascota. Debido a que hoy en día los animales de la misma especie pueden mostrarse con diferentes características físicas (razas). El tener este dato, se convierte en un recurso apropiado para llevar un buen seguimiento en el control de peso.

Para que estos puntos puedan ser implementados e interpretados correctamente, será necesario el apoyo de un médico veterinario, para tener un seguimiento en la valoración del manejo adecuado de la obesidad en las mascotas. El veterinario es el profesional indicado para descubrir las causas particulares que influyen en que los animales de compañía se encuentren en sobrepeso u obesidad. Promoviendo así el bienestar no sólo de la mascota, sino salvaguardando los intereses de sus propietarios.

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